Ayer España fue campeona del mundo. En Pablo Garrigós Ibáñez llevamos jugando la nuestra desde 1988: la del turrón artesano, bien hecho, sin atajos. Así que hemos querido celebrar la segunda estrella a nuestra manera, buscando en la plantilla algo que ya llevamos haciendo generaciones: identificar el carácter de cada producto y encontrarle su reflejo. No está toda la convocatoria —son muchos, contando suplentes, y no tenemos tantas variedades— pero aquí van algunos de los protagonistas de esta final.
Unai Simón: el Nougat d'Alicante
Duro, compacto, elaborado con almendra entera, miel y clara de huevo montada a mano: nuestro turrón de Alicante no cede ni un milímetro, igual que Unai Simón bajo palos. Eso sí, de vez en cuando decide jugar de centrocampista y nos deja la portería vacía unos segundos que se hacen eternos. El susto es parecido al de abrir la despensa y no encontrar turrón de Alicante: nos habíamos acostumbrado a que siempre esté ahí.
Ferrán Torres: el Nougat de Jijona
El turrón de Jijona es el más antiguo de la casa, la misma receta desde 1988: almendra molida hasta convertirse en una pasta cremosa, sin nada que la distraiga. Un clásico que ya es leyenda. Ferrán escribió la suya propia en el minuto 106 de la prórroga, con el gol que nos hizo campeones del mundo.
Marc Cucurella: el nougat
Almendra entera caramelizada al punto justo, con aristas que muerden en cada bocado: un turrón duro, de los que no dan tregua. Cucurella tampoco la da. En semifinales, el lateral frenó al ataque francés y se convirtió en el muro de España.
Mikel Oyarzabal: la jaune d'œuf grillé
Se quema al soplete con la misma seguridad con la que Oyarzabal juega cada partido: sin dudas, sin prisa. Cuando en rueda de prensa le insistieron con preguntas cargadas de dudas, respondió con ironía: «Estáis en una onda negativa, no sé el motivo». Con esa misma tranquilidad ha cerrado el Mundial como máximo goleador de España.
Pedro Porro: el turrón cristal
Un caramelo transparente que deja ver cada avellana y cada pistacho: no esconde nada, todo se nota a simple vista. Porro ha sido igual de visible este Mundial, con dos goles, el segundo un golazo en semifinales ante Francia que firmó el 2-0. Un lateral disfrazado de delantero.
Pedri: chocolate con leche y almendra Marcona
De todos los que tenemos, el que gusta a todo el mundo sin excepción: ni demasiado intenso ni demasiado dulce, el punto justo para cualquier paladar. Pedri juega igual, con un fútbol elegante y limpio que convence a cualquiera que lo vea.
Mikel Merino: el nougat cuit à la pierre
Guarda dentro un toque de canela y una ralladura de limón que solo se descubren cuando ya has probado el bocado. Merino aparece igual, justo cuando el partido más lo necesita: marcó en el minuto 91 el gol que eliminó a Portugal, y repitió la fórmula en otra eliminatoria de esta fase final.
Lamine Yamal: chocolate con leche con turrón de Jijona
Combinamos el chocolate con leche, uno de nuestros formatos más recientes, con el turrón de Jijona, nuestra receta más antigua. Lamine tiene 18 años y toda la frescura de la nueva generación, pero juega con un oficio que parece imposible a su edad. Ya lo dejó claro en la fase de grupos, cuando marcó ante Arabia Saudita y se convirtió en uno de los goleadores más precoces en la historia de los Mundiales.
Dani Olmo: chocolate con frambuesa liofilizada
A este chocolate le añadimos frambuesa liofilizada porque necesitaba un contrapunto: algo que rompiera la intensidad justo en el momento preciso. Olmo ha hecho lo mismo este Mundial: dos asistencias clave que abrieron el camino en momentos decisivos, como el segundo gol ante Francia en semifinales.
Nico Williams: turrón de caramelo con naranja
El caramelo aporta el punto directo y contundente, pero es la naranja la que rompe con un chispazo cítrico que despierta el paladar de golpe. Nico juega igual por banda: encara, acelera y descoloca antes de que el rival reaccione.
Rodri: chocolate fondant puro
Sin almendra, sin fruta, sin nada que lo distraiga: solo cacao. No necesita ningún añadido para funcionar, es la base sobre la que se sostienen el resto de combinaciones de la casa. Rodri juega igual, y además lleva el brazalete: organiza, corrige y sostiene al equipo desde el centro del campo. Ayer se llevó el Balón de Oro del Mundial como mejor jugador del torneo.
Una final que también es nuestra
En Pablo Garrigós Ibáñez llevamos casi cuatro décadas eligiendo con cuidado cada ingrediente, cada textura, cada matiz. Ver a España campeona del mundo nos ha recordado por qué: el detalle importa, tanto en un turrón como en una final. Descubre toda la gama en nuestra boutique en ligne y elige tu campeón particular.