Entrega gratuita en península desde 60 euros | - 10% sweetmommy (24-29 abril)

El alimento de los olímpicos

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
Courriel

Curiosidades del turrón: el alimento de los atletas olímpicos griegos

Aunque haya pasado ya un mes del estreno de La Odisea de Nolan, la gente no deja de hablar de mitología griega ene redes sociales, así que es un buen momento para recordar que los griegos tomaban algo que tiene mucho que ver con lo que hacemos en Pablo Garrigós Ibáñez desde 1988: una deliciosa mezcla de miel y almendras que los atletas consumían antes de competir en los Juegos Olímpicos.

Mucho antes de que los árabes trajeran a la península ibérica las técnicas que darían origen al turrón tal y como lo conocemos, en la Antigua Grecia ya se preparaban combinados de miel y almendra para dar energía a los deportistas. No hablamos de un capricho dulce, sino de un alimento funcional, pensado para rendir en la pista o en la palestra. Puede que Nolan no lo mencione en su película, pero el paralelismo con Ítaca es curioso: mientras Odiseo necesitaba fuerza para su viaje de vuelta a casa, los atletas griegos la buscaban en un plato bien distinto al de los héroes de guerra, y bastante parecido al nuestro.

Miel y almendra, el combustible antes de competir

La combinación no es casual. La miel aporta azúcares de rápida absorción, ideales para un esfuerzo físico inminente, mientras que la almendra suma grasas saludables, proteína vegetal y una sensación de saciedad más duradera. Es, en esencia, el mismo principio que sigue cualquier deportista de hoy cuando busca un aporte energético antes de una prueba: algo dulce, pero también nutritivo.

Los historiadores de la gastronomía sitúan estas mezclas de miel y almendra en el contexto de los primeros Juegos Olímpicos, donde la alimentación de los atletas ya se cuidaba con una lógica muy parecida a la actual. No existía todavía el turrón como tal, pero sí la idea de base: dos ingredientes nobles, combinados para dar energía real.

De Grecia a Jijona, un mismo principio con otro nombre

Siglos más tarde, con la llegada de los árabes a la península y sus técnicas de elaboración de dulces con almendra y miel, esa idea evolucionó hasta convertirse en lo que hoy llamamos turrón. Jijona se convirtió en el lugar donde este dulce encontró su forma definitiva, gracias al almendro que crece en nuestra tierra y a un oficio que hemos ido perfeccionando generación tras generación.

Lo curioso es que, aunque el turrón terminara asociado casi en exclusiva a la mesa navideña, su origen tiene mucho más que ver con la energía y el rendimiento que con una sobremesa de diciembre. La miel y la almendra no dejaron de ser un alimento funcional solo porque, con el tiempo, ganaran fama de dulce festivo.

Un alimento que sigue teniendo sentido hoy

Nosotros seguimos elaborando nuestro turrón con esos dos ingredientes como base: almendra marcona seleccionada y miel de calidad, con el mismo cuidado con el que se preparaban aquellas mezclas en la Antigua Grecia, aunque ahora con procesos artesanales que hemos ido refinando desde 1988. No hace falta ser un atleta olímpico para apreciar el valor de un producto pensado, desde el origen, para dar energía real y no solo azúcar vacío.

Así que la próxima vez que pienses en el turrón como algo exclusivamente navideño, recuerda que sus raíces están mucho más cerca de una pista de atletismo griega que de una mesa decorada en diciembre. Un pequeño dato para sacar en la sobremesa, ahora que medio país sigue hablando de Ítaca, Troya y las Sirenas.

Si quieres descubrir cómo trasladamos ese mismo principio a nuestros turrones, puedes ver toda la selección en pablogarrigos.com o escribirnos a para cualquier consulta.

Facebook
LinkedIn
WhatsApp
Courriel

Sélectionnez votre langue

Langue

Español
about-turrones
Inscrivez-vous à notre newsletter et bénéficiez d'une remise de 5% sur votre prochain achat.